Tesis-Antítesis

Junio 21, 2008

100,000 visitas: un blog sin las cosas claras

Archivado en: Conexiones, Enchilada, Noticias, Reflexiones personales, Vida de tesista — Tesista @ 10:50 am

Por allá de abril del 2006, comencé con este asunto del blog. Había tenido uno personal, otro de “trabajo” con colegas y me embarcaba en el proyecto de escribir, no sé qué, no sé por qué y no sé para quién. Debo reconocer que en un principio la idea del blog fue un poco por seguir a mis compas que lo hacían tan bien (ya ven, por ahí alguien, en algún comentario, me apuntó: “tus amigos son más guapos y su blog es mejor”). La cosa es que hoy he llegado a las 100,000 visitas (que para microsiervos debe ser lo que tienen en un día, pero para esta enchilada es una cifra totalmente fuera de proporciones). Y no puedo más que preguntarme, como lo hice al principio ¿qué escribo, por qué y para quién? Y curiosamente, tengo algunos indicios pero pocas respuestas. Así que me pondré académico y haré un auto-análisis de este blog para ver si puedo tener las cosas más claras.
¿Qué escribo?
Escribo cosas que quiero recordar, cosas que quiero compartir aderezadas con mi punto de vista, cosas que quiero informar, cosas que quiero “exhibir”, cosas que encuentro curiosas y cosas que me indignan o me llaman a escribir sobre ellas. No es un blog académico, no es un blog personal (aunque, parafraseando a las feministas: “lo académico es personal”). No es serio pero tampoco es cómico. Supongo que, a final de cuentas, el blog es un cuaderno de notas de un tesista que vive constantemente en la antítesis (y, como buen cuaderno, a veces sirve para arrancar una hoja y enviarla como recado, en otras sirve para dibujar estupideces cuando estoy aburrido, tomar apuntes, escribir citas y reflexiones). Sigo pensando que para entender al blog, nada mejor que remitirme a las definiciones de diccionario de tesis y antítesis.

¿Por qué escribo?
Escribo porque creo que, en estos tiempos de redes y dospuntosceros, no hay nada mejor que ser transparente y honesto con el trabajo académico-personal, pero también porque cada vez se hace más difícil de entender la vida sin Google (en el sentido de no tener una representación constante en Internet). Especialmente si lo que se trabaja tiene relación con las redes, las tecnologías, etc. También escribo para estar en contacto con los compas y maestros en una especie de “asesoría constante”. Y por último, para crear redes con personas que no conozco o con las que apenas tengo contacto.

¿Para quién escribo?
Esta pregunta es muy curiosa porque, aunque sé perfectamente quiénes leen esta enchilada (unas 10 o 12 personas cercanas a mi y/o a mi trabajo), de repente me encuentro con sorpresas interesantes como que la novia de un colega lo leyera para enterarse de sus cosas o gente que, buscando alguna palabra relacionada con lo que hago, se ha aparecido por aquí. Un par se han quedado, la mayoría se han ido. No voy a esgrimir el argumento poco creíble de que escribo para mí mismo (aunque algunas notas sí sean sólo para mi), pero sí creo que hay una parte de lectores y lectoras que nunca sabré quiénes son. Aunque sé que la mayoría proviene de México y España.

Las estadísticas de estas 100,000 veces:
370 posts agrupados en 35 categorías con 12 tags. 1,348 comentarios y cuatro veces más de spam.

En fin, que como las estadísticas parecen tan importantes en este mundillo, pues quiero agradecer a la banda que se siga pasando por aquí, y a los que entran al blog buscando besos (la palabra en los buscadores mediante la cual llega más gente aquí), pues nada, dos muy grandes.

Junio 16, 2008

Estudios de Comunicación Mediada por Computadora y Cibercultura en Hispanoamérica

Por fin salió publicado como capítulo el textito aquel que había enviado al libro: “Handbook of Computer Mediated Communication Researchy aquí lo comparto (en inglés) por si alguien se lo quiere descargar.

Actualización:

Gracias a una llamada de atención de Adolfo, me di cuenta que no tengo el derecho (legal) de colgarlo aquí. Ni modo, eso sí, si a alguien le interesa, le mando el texto en mi versión.  @·%”%&&”& copyright

Notas sueltas sobre sociología visual

Nota 1

Richard Chalfen plantea que, detrás de la pregunta de qué ve-fotografía la gente con una cámara, está la pregunta de “¿cómo ve-mira la gente?” y apunta, con mucha inteligencia, que hay formas de mirar que necesitan formación (por ejemplo para entender la información de una radiografía o un radar). Por otro lado, el planteamiento tiene una segunda lectura cuando la pregunta se torna: “¿cómo actúa (posa) la gente ante la cámara?” y aquí las reminiscencias goffmanianas se dejan escuchar. En ese sentido, la relación entre mirada-tecnología-presentación (y en tiempos digitales agregaría posproducción y exhibición), empata de manera congruente con el modelo de análisis que proponía en el proyecto. Finalmente, de lo que se habla es de creación de subjetividades. Retomando la célebre frase de Dorothea Lang: “La cámara es un instrumento que enseña a las personas cómo ver sin una cámara”.

Nota 2

La idea de utilizar elementos visuales (fotos, videos, pero también gráficos, dibujos, etc.) como datos en una investigación sociológica, es por demás sugerente y parte de la base epistemológica de que estamos inmersos en una cultura visual. Por otro lado, cada vez producimos más imágenes y nos expresamos, comunicamos, construimos con ellas. Sin embargo, creo que debe tomarse con cuidado cualquier intento por su uso como material de investigación. No sólo por la sistematicidad y método que se siga, sino por la tentación constante de pretender explicar un hallazgo con base en la imagen. También, debe darse una discusión ética a profundidad. Jon Prosser, en su presentación, comentaba que los niños con los que actualmente está trabajando, quieren ser “estrellas de los medios” y buscan ser vistos lo cual genera grandes preguntas en torno a nuestro papel como investigadores al utilizar esas imágenes.

Nota 3

Las imágenes se erigen como “inscripciones” que pueden representar (y sintetizar) elementos clásicos del estudio sociológico, por ejemplo movilidad, clase social, capital cultural, etc. El trabajo de Paolo Parmeggiani sobre negociación, consumo y representación del espacio en Venecia es un claro ejemplo de un trabajo en ese sentido y una interesante experiencia en el uso de tecnologías digitales para la investigación social (por ejemplo la combinación de geotagging y fotografía para analizar las trayectorias de los turistas por la ciudad.

Junio 15, 2008

Fotografía platónica: pequeña nota sobre algo que descubrí

Archivado en: Conexiones, Notas, Reflexiones fotográficas, Reflexiones personales — Tesista @ 10:51 am

Es curioso cómo, sin pensarlo o planearlo, me he dado cuenta que tengo una serie completa de fotografías que podría titular: “amigos en la sombra”. Sin querer entrar en la especificidad de una “autoetnografía”, sí creo que sería interesante, una vez que ya están las fotos hechas, preguntarme qué es lo que me lleva a fotografiar sombras. Como “fotógrafo” siempre he estado interesado en lo que me gusta llamar “metaimágenes”. Es decir; reflejos, sombras, formas un tanto abstractas. Imágenes que hablen de una “realidad construida”, o al menos de una construcción que se compone de imágenes que no es del todo claro que estén o no estén ahí. Pensaba en Platón y su caverna y, poniéndome pretensioso, me gustaría llamar a éstas: “fotografías platónicas”. ¿Por qué me llaman la atención? Quizá por el hecho de que, la imagen fotográfica ya es en sí misma una representación (y si nos ponemos filosóficos, hasta podríamos decir que la de nuestros ojos también lo es), y por lo tanto, busco darle un segundo twist al asunto y lograr imágenes menos reales y más una versión realmente personal de lo que mis ojos ven a través de mi cámara. Total, si las fotos no pueden representar una realidad, quizá sea mejor crear una que me guste y me convenza más.

Junio 10, 2008

Sociología Visual I (desde Bertinoro)

Archivado en: Live Blogging, Notas, Vida de tesista — Tesista @ 8:42 pm

Me encuentro en Bertinoro Italia (uno de esos paisajes que uno ve en las películas sobre Italia), en una escuela de verano sobre sociología visual (en un monasterio sobre una montaña rodeada de viñedos). Jornadas de trabajo de 10 horas diarias, llenas de interés y muy intensas. No tengo oportunidad de escribir mucho pero el hecho de estar en un ambiente de trabajo con una turca que vive en Amsterdam, una alemana que vive en Nueva York, una portuguesa que vive en Berlin, una australiana que vive en París, una taiwanesa que vive en Italia, y varios casos más por el estilo es por demás divertido. Además, como dice John Grady, todos somos “fotógrafos de closet” (bueno, algunos lo son hasta de formación, un par de leicas se han sacado) además de estar interesados en el componente visual de la investigación social. Está siendo una experiencia realmente interesante. Temas sobre el uso de la imagen como apoyo a la investigación, como dato o como referencia de nuestros objetos de estudio es algo que me interesa especialmente. En fin, acabo de cenar con Richard Chalfen, un referente directo de mi estudio quien me dio ánimos con mi proyecto y se mostró especialmente interesado, lo cual me emocionó. Jon Prosser, Pino Lossaco, Patricia Faccioli, Tracy Kerner, el mismo Grady y algunos otros profesores completan el cuadro de una semana que está resultando productiva (y cansada).

La nota extra fue ayer que fuimos a ver el partido de Italia (la terrible derrota) en la calle con un montón de abueletes que, ya saben, gritaban cosas que no reproduciré aquí….

Junio 7, 2008

Mantra jazzero de fin de semana antes de partir

Archivado en: Enchilada, Vida de tesista — Tesista @ 6:38 pm

Al final no pude escribir nada sobre sociología visual antes de irme. Todavía no decido si llevarme el ordenador o no, si sí, puede que haga algo de “live blogging”, si no, pues nada, cuando regrese ya contaré qué tal estuvo el seminario (de todas maneras pienso escribir algo “serio” sobre los estudios visuales). Por lo pronto, y ante toda incertidumbre inmobiliaria e infraestructural venidera, nada mejor que un poco de buena cara. Y para ello, no se me ocurre  mejor vehículo que la voz de Doña Simone (con un videito hecho por estudiantes y que no está nada mal).

Una rubia, en un restaurante árabe, con su móvil

Estaba cenando ayer en un restaurante árabe del Eixample cuando, en la mesa que estaba a mi derecha, llegó y se sentó una rubia de unos veintimuchos. Portaba un vestido ceñido con estampado setentero de tonos ocres, unas medias, casi de invierno, color café y unos discretos aretes que hacían juego con su maquillaje sobrio pero presente. Llegó sola y era evidente que esperaba a alguien. Un par de minutos más tarde, sacó un móvil de su bolsa y comenzó a ver las fotos que estaban guardadas en la memoria. Como yo estaba sentado de manera que ella me daba la espalda pero en diagonal, podía observarla perfectamente. Después de dar una vuelta por todas las fotos que tenía en su móvil (un nokia n73 de carcasa roja), puso la cámara delantera (ese móvil tiene una de mayor calidad detrás y una para videoconferencias donde está la pantalla) y se tomó una foto con cara de aburrida, después se la envío por un MMS a alguien. Siguió jugando con la cámara, tomándose fotos a sí misma y a las cosas de su mesa. Un rato más tarde, llegó su acompañante, un “chico de gimnasio” con camiseta apretada (como no) y bronceado perfecto. Se saludaron y pidieron comida como para un regimiento (de la cual sólo comieron la mitad). Él cogió el teléfono que ella había dejado sobre la mesa y, mientras llegaba la comida, comenzó a tomarle fotos a ella, luego ella le tomó fotos a él. Casi no hablaban, su interacción se basaba casi por completo en el mirar a través de la pantalla, fotografiar y luego comentar, mientras se intercambiaban de manos el teléfono, el resultado de las fotos. Cuando llegó la comida, él volvió a coger el teléfono y le tomó fotos a todos los platos mientras ella le pedía que le mostrase las imágenes. Así, mientras uno comía, el otro fotografiaba, esto duró unos minutos y luego dejaron el teléfono y comenzaron a comer ambos, dejaron de sonreír tanto. Antes de levantarme de mi mesa, noté que en la mesa de detrás de ellos, había 2 parejas que comenzaban a tomarse fotos con el móvil….

Para que luego alguien me diga que por qué hago una tesis sobre prácticas de fotografía en la vida cotidiana ;)

Junio 5, 2008

De la intimidad esquizofrénica a un documental personal: Tarnation

Ayer vi un documental que me dejó impactado: Tarnation de Jonathan Caouette (a quien por cierto reconocí como actor de otra peli rara: Shortbus) (aquí el trailer). Este compa hace un documental sobre sí mismo y su familia. Un documental directo, sin concesiones, con un toque de ego y una dosis de catarsis. Uno de esos documentos visuales que no son fáciles de olvidar porque lo que plantea, a final de cuentas es un drama terrible y real (como todos los dramas). No voy a inaugurar una sección de crítica cinematográfica ni mucho menos, lo que quiero comentar en torno a la película, es lo interesante de la estructura del mismo. Tomando fotografías y películas caseras, pero sobre todo, con más de 15 años de grabaciones de él mismo actuando frente a una videocámara, arma un documento en donde vemos la evolución de su familia y la decadencia que entraña. Desde pequeño, el autor tuvo la inquietud por las cámaras de video y guarda documentos interesantísimos con los que arma un documental incómodo de ver en algunas ocasiones por la crudeza de la “intimidad” (una secuencia de la madre, esquizofrénica, riéndose y cantando, con los ojos desorbitados, es terrible).

Recuerdo hace algunos años, en una cena en Canadá con profesores de comunicación, una de las asistentes comentaba, con respecto a aquél video mítico de Pamela Anderson y Tommy Lee, que lo que le molestaba no era verlos tener relaciones sexuales, que lo que verdaderamente le era chocante era ver cómo Tommy Lee le daba un regalo y cómo ella lo abría frente a la cámara, que ESA clase de intimidad era la peor. En ese sentido, la relación entre tecnologías para la producción casera de imágenes, en combinación ahora con Internet, difunde esas intimidades de una manera que, como dice Julie Levin Russo, se crea un “cyber-exhibicionismo” (y como contraparte, un cybervoyeurismo), y, a diferencia de Tarnation, muchas veces parece no tener una propuesta “artística”. Lo cierto es que este tipo de documentales, cada vez serían más sencillos de elaborar por la enorme cantidad de material que aporta la facilidad y bajo coste de lo digital.

Junio 3, 2008

Atrapado en la circularidad del trabajo

Archivado en: Enchilada, Fotos, Vida de tesista — Tesista @ 6:09 pm

Bueno, esta semana me encuentro en un maratón de lecturas preparando mi participación (como estudiante) en una escuela de verano sobre sociología visual en Italia. Espero antes de irme poner algunas notas al respecto. Y como ya es costumbre, cuando no tengo nada que decir, pues venga el recurso fácil de la fotito, y para colmo, un autorretrato, ¡qué cutrería por favor! (mea culpa)

Mayo 27, 2008

¿Cree tener una enfermedad de transmisión sexual? Mande una foto y lo podrán diagnosticar

Archivado en: Historia(s), Notas, Noticias, Reflexiones fotográficas — Tesista @ 1:24 pm

Una más de esas interesantes anécdotas para pensar la formación de subjetividades y su relación con el uso de la fotografía digital. Leí en un blog de noticias sobre fotos en los móviles (muy recomendable pero totalmente comercial), que a su vez citaba al Mirror con una nota sobre un nuevo servicio médico en el que, pacientes “tímidos” y temerosos de asistir a la consulta, pueden subir fotos de sus genitales y ser diagnosticados de enfermedades de transmisión sexual. Me detona dos reflexiones, la primera claro está, es el uso médico de imágenes para “observar” y por lo tanto legitimar la práctica médica, pero también para representar a la enfermedad, lo que a su vez conecta con sus posibles consecuencias en términos éticos y legales. Esto no es nuevo, la relación entre fotografía y práctica médica es tan amplia y extendida como interesante de reflexionar (de hecho hay un journal al respecto). Lo que se detona aquí es que, por primera vez, quien fotografía a “la enfermedad”, es la persona en la intimidad de su casa (u oficina o lo que sea). Esto tiene conexión con el debate actual que propone, por un lado el empoderamiento debido a la auto-representación a través de los dispositivos digitales de generación de imágenes. Y su contraparte que propone una nueva fase del control y disciplinamiento de los cuerpos gracias al potencial de estas imágenes para el control. Habrá que explorar más este asunto.

Página anteriorEntradas siguientes »

Blog de WordPress.com.