Tesis-Antítesis

junio 14, 2007

Goffman reciclado

Filed under: Reseñas,sociología,Textos completos,Vida de tesista — Edgar Gómez Cruz @ 12:22 pm

Dado que estoy haciendo “inventario” de lo hecho en los cursos de doctorado, pues algunas cosas que le puedan ser útiles a alguien las pondré por aquí (es con creative commons, se los “regalo” pero con la cita correspondiente). Aquí va un textito sobre Goffman:

Erving Goffman, una pequeña interacción con su obra.

Goffman es una especie de Woody Allen de la sociología estadounidense. La misma estatura, los mismos orígenes étnicos y sociales, el mismo matiz autobiográfico en su obra (hasta cierto punto). Uno y otro tienen una producción abundante, pero original; intelectual, pero apreciada por nutridos públicos. Uno y otro son profundamente patéticos Winkin

Breve historia de un sociólogo canadiense que llegó a California y murió en Pensilvania.

Comienzo con este fragmento de la esquela que publicó el NY Times a propósito de la muerte de Goffman: “Nacido el 11 de junio en Manville, Alberta, Canadá; murió de cáncer el 19 de noviembre de 1982 en Pensilvania, Filadelfia. Científico Social, educador y autor. Un etnógrafo, Goffman es mejor conocido por sus teorías que sugerían que las acciones sociales de rutina, como el chisme, los gestos y los sonidos guturales, indicaban un esfuerzo natural para formular identidades…”.

La vida de Goffman es (como la de muchos sociólogos) antropológicamente interesante: hijo de inmigrantes judíos ucranianos en Canadá, se formó en química y después realizó actividades relacionadas con el cine (en la Nacional Film Board de Canadá). No fue sino hasta su llegada a Chicago que comenzó su carrera de sociólogo (aunque también hizo estudios de antropología social). Y mientras él estudiaba en Chicago, Parsons y Merton enseñaban en Harvard y Columbia respectivamente. Se casó con Angelica Schuyler Choate, hija de un burgués protestante, con quien tendría un hijo. Después de Chicago, fue catedrático en Berkeley y en Pensilvania. Previo a su muerte fungió como presidente de la Asociación Americana de Sociología. Dado que Goffman comunicaba tan vívidamente el “horror y la angustia, así como algo de la absurda comedia de nuestra vida cotidiana”, Marshall Berman, crítico de libros del New York Times, lo llamó el “Kafka de nuestros tiempos”[1]. “Los momentos y sus hombres” es en realidad un texto compuesto por fragmentos escogidos de sus obras y que dan una panorámica general de su trabajo como sociólogo, además de tener como prólogo una excelente biografía intelectual titulada: “Retrato de un joven sociólogo”, hecha por Winkin

La sociología de Goffman:

Creo que todos estamos de acuerdo en que nuestro trabajo consiste en estudiar la sociedad. Si se me preguntara porqué y hasta qué punto, yo respondería: porque está ahí (Goffman, 2001, p. 204).

Goffman plantea una sociología basada en los datos (en ese sentido retoma, incluso explícitamente en un principio, la herencia Durkheimiana), pero a diferencia de Durkheim, Goffman piensa que “en un mundo social los objetos no se componen de factores objetivos del mundo exterior, sino de estos factores vistos desde el interior” (p. 127). De ahí que Goffman buscara los datos en las personas mismas ya que hay “todo un mundo dentro del individuo” (p. 127). Más que basarse en una disciplinada metodología científica, su trabajo se desarrollaba con un profundo interés en la observación, sin que esto signifique que su recolección e interpretación de datos no haya sido de una gran calidad científica. Tomando como referencia las dinámicas tanto individuales como de grupos, Goffman tenía una capacidad sorprendente para encontrar sentido en dichas interacciones:

Yo creía, y sigo creyendo, que no hay grupo – trátese de presos, de primitivos, de dotaciones de buques o de enfermos- en el que no se desarrolle una vida propia que se hace significante, sensata y normal en cuanto se le conoce desde dentro. (Citado por Winkin, 2001, p. 76-77),

Por ello el trabajo de Goffman se desarrolla con las personas: “Los sociólogos deben hablar desde el punto de vista de la gente que estudian, porque desde esa perspectiva se edifica el mundo que analizan” (p. 125). Aunque el trabajo de Goffman podría enmarcarse dentro del Interaccionismo Simbólico, él siempre rehusó el término para aplicarlo a su trabajo. Uno de los conceptos que sí acuñó, en su libro “La presentación de la persona en la vida cotidiana”, fue el de “dramaturgia”, en referencia a las imágenes que se van creando, a partir de movimientos, gestos, indumentaria, impostura, etc., sobre la persona, utilizando la metáfora teatral. Y algunos otros términos incluso son adelantados a teorías posteriores como en el caso de “Sistema” que aunque “Goffman no definirá nunca qué entiende exactamente por “sistema”, puede entenderse, como en Parsons, como un conjunto interdependiente de elementos” (Winkin, en línea). Un concepto que es clave en la obra de Goffman es el del “Orden de la interacción”, que establece un vínculo y una ruptura al mismo tiempo con la obra de Parsons ya que:

Para Parsons, la sociedad posee sus mecanismos autorreguladores, que mantienen el orden social. Para Goffman, la interacción posee sus mecanismos autorreguladores, que mantienen el orden de la interacción. Pero estos mecanismos autorreguladores son tan frágiles como el orden que protegen. Para ambos, el mundo social nunca tiene garantizado el orden. (Winkin, en línea).

Ahora bien, una de las características básicas del trabajo de Goffman es que no pretendía desarrollar una Teoría Sociológica, en el sentido más amplio y tradicional. Él mismo apunta:

Tengo grandes dudas sobre el valor de las teorías sociológicas en general de estos últimos años, y aun sobre el de sus sucesoras más limitadas, las teorías de alcance medio (la facilidad con que empleamos el término “teoría” por doquier en sociología, no el no tener ninguna, es lo que nos distingue de estos discípulos que las hacen). Sin embargo, creo que el suministro de una sola distinción conceptual, si pone nuestros datos en orden, los ilumina y se complace descubriendo sus perfiles, puede justificar nuestra pretensión de ser observadores de la sociedad. Y también es cierto que habremos fracasado gravemente si no conseguimos descubrir los procesos, los mecanismos, las estructuras y las variables que permiten ver a otros lo que no habían visto o relacionar lo que no habían juntado. Lo que necesitamos, creo, es una modesta, pero perseverante cualidad analítica (analyticity): necesitamos marcos conceptuales de bajo alcance” (citado por Winkin, pp.45-46)

Al hablar de sus primeros trabajos (y sirva como recapitulación), Freidson apunta 3 elementos claves en la obra de Goffman:

Primero, los primeros trabajos de Goffman se centraban en el ser individual (Individual Self), en un mundo que a la vez lo crea y lo oprime. Segundo, el trabajo de Goffman es intensamente moral en su carácter, marcado por una defensa pasional del ser frente a la sociedad. Tercero, el trabajo de Goffman no tiene una relación sistemática con la teoría académica abstracta y no provee de estímulos para tratar de avanzar en dicha teoría. Lo que le da un valor al trabajo de Goffman que va a perdurar mucho más que su sociología es su intensa humanidad y su estilo. (en línea)

Hagamos entonces un pequeño resumen de tres de sus trabajos más puntuales (y que son los comentados en el libro):

Su trabajo en la isla

Su trabajo en las islas Shetland se debe a que “la Universidad de Edimburgo inaugura en 1949 un Departamento de Antropología Social, y su director pide a Warner (profesor de Goffman en Chicago) que le mande un buen estudiante de doctorado que pueda dinamizar la nueva estructura” (Winkin, en línea). Este estudio a la postre se convertiría en su tesis de doctorado, publicada en 1953 con el título “Communication Conduct in an Island Community“. Lo más interesante de este texto es el modelo conceptual de Goffman, en el que aparecen ocho proposiciones sobre el “orden social” y que se basa en su observación de las interacciones de los habitantes de la isla. Por ejemplo, dice:

Cuando un individuo entra en el campo perceptivo de otras personas, una especie de responsabilidad le cae encima. Normalmente, debe presumir que su comportamiento se observará e interpretará como expresión de la opinión que tiene de aquellos que lo observan. Lo cual implica, en el mundo de la comunicación no dirigida, el esperarse de él que se comportará decorosamente, dando la importancia adecuada a la presencia del otro (Goffman, 2001, p.100).

De esta forma comienza a delinear lo que llamará “orden de la interacción”, que es el orden social pero en el plano de la interacción: “La vida comunicativa se basa en normas que permiten cierta regularidad en las interacciones” (Winkin, en línea), y que Goffman siempre defendió como un área sustantiva por derecho propio porque:

Los elementos que contiene encajan mejor entre si que con otros más allá de tal orden; que analizar las relaciones entre diferentes órdenes resulta crítico, constituyendo un área de estudio por derecho propio y que una investigación así presupone, en primer lugar, delinear los diferentes órdenes sociales; y que aislar el orden de la interacción proporciona un medio y un motivo para analizar diferentes sociedades comparativamente y la nuestra históricamente (2001, p.174).

Goffman, como ejemplo de este orden de la interacción apunta:

En general podemos confiar en que la gente hará una cosa: hará todo lo posible por evitar una “escena”. En este contexto, podemos añadir que muchos gestos aparentemente vanos parecen servir, en lo esencial, de índices denotadores de que su emisión es “responsable” y que se puede contar con él para desarrollar el juego social de mantener un acuerdo superficial con los demás (2001, p.97)

Sin dejar de ser poético en algunas ocasiones, por ejemplo al decir que “los modales cifrados ofrecen una isla de refugio que se puede alcanzar a nado cuando la mar se agita o cuando uno quiere retirarse en paz” (p. 105), Goffman continúa hablando sobre estos modales, recalcando que “el empleo de tácticas de ganancia es cosa tan corriente que a menudo es preferible entender la interacción, no como una escena de armonía, sino como una ordenación que permite perseguir una guerra fría.” (p.97)

Su trabajo en el manicomio.

Uno de sus textos que más interés (y críticas) ha suscitado fue el que desarrolló en el manicomio de Sainte-Elisabeth, cerca de Washington, institución del tipo que él llama “Insititución Total” (y enumera otras como las cárceles, los cuarteles o los campos de concentración). Es decir, instituciones con límites claros y donde las personas tienen definido un rol, o como él señala: “Casa de fuerza para cambiar personas, como un experimento natural de lo que puede hacerse con el ser (self)” (citado por Freidson, en línea). En ese sentido, él es muy crítico con el trabajo del manicomio y en lugar de programas de rehabilitación, se refiere a estas estancias como “ciclos metabólicos”, en el sentido del proceso que se lleva a cabo cuando un individuo entra, se mantiene y sale de dicha institución para su reintegración a la sociedad, y que se da de una manera parecida a este ciclo (con la entendida metáfora del “deshecho”, término por el que Goffman tuvo diferencias con Margaret Mead durante la presentación de su trabajo en las conferencias Macy´s). Goffman habla de que en estas “instituciones totales” el Ser pierde sus posibilidades de desarrollarse y mantenerse con las reglas con las que lo hace en el mundo cotidiano; aquí está impuesto y, por lo tanto, las personas que están en el proceso (ya sea en el nombre de Dios, de la justicia, del país o de una cura) “llevan implícitas una serie de abusos, degradaciones, humillaciones y profanaciones de sus seres y un retiro de todos sus soportes físicos y sociales que alguna vez las sostuvieron” (Freidson, en línea)

Su trabajo sobre la publicidad.

En su trabajo sobre la fotografía publicitaria, Goffman investigó la forma en la que la publicidad comercial reflejaba y ayudaba a dar forma a nuestro concepto de comportamientos de “masculinidad” y “feminidad”. Analizando una selección de fotografías publicitarias comerciales de revistas, que él mismo había coleccionado (más que recolectado), Goffman concluyó que las mujeres son subordinadas consistentemente a los hombres en una variedad de situaciones, relacionándose con ellos no como iguales sino como hijos con sus padres. Goffman menciona:

En resumen, tanto en la publicidad como en la vida, queremos poses brillantes, queremos exteriorizarnos; pero en la vida, buena parte carece de interés. En todo caso, posemos para una fotografía, o cumplamos un verdadero acto ritual, nos entregamos a una misma representación ideal de carácter comercial que se supone describe la realidad de las cosas (p. 168).

Esta es la continuación de lo propuesto anteriormente sobre la “dramaturgia”, por ello habla de la “Ritualización Social”, es decir, “la estandarización de la conducta corporal y vocal mediante la socialización, que confiere a la conducta -o a tales gestos si se prefiere- una función comunicativa especial” (p. 176). Lo que hacen los fotógrafos, dice Goffman, es “convencionalizar nuestras convicciones, estilizar lo que ya está estilizado” (p. 168). Y establece el concepto de “Hiperritualización” como una forma de explicar lo anterior.

Además de estos trabajos, Goffmann se interesó por otros “rituales” como los casinos de juego (le gustaba jugar) o por las clases altas (su esposa era burguesa). De ahí que Winkin señale la estrecha relación entre la obra de Goffman y su biografía personal.
Epílogo
Este texto resulta interesante como una introducción a la obra de Goffman, que para conocerse ha de ser revisada con detenimiento (y deleite, a mi gusto) en sus escritos en extenso. Termino con un consejo, del mismo Goffman, a los futuros doctores en teoría sociológica:

Tenemos una cosa que no debemos cambiar por nada del mundo: la facilidad para mantener un espíritu libre e independiente frente a cualquier elemento de la vida social y la cordura para buscar sólo en nosotros y en nuestra disciplina esta aspiración (Goffman, 2001, p. 205)

Bibliografía:

Freidson, E. (1983). Celebrating Erving Goffman. En Contemporary Sociology, 12 (4): 359-362. Disponible en:

http://itsa.ucsf.edu/~eliotf/Celebrating_Erving_Goffman.html

Goffman, E. (1991). Los momentos y sus hombres. España: Paidós.

Winkin, I. (1991). Retrato de un joven sociólogo. Disponible en: http://www.monografias.com/trabajos12/ervin/ervin.shtml.

Goffman Reader. Disponible en: http://people.brandeis.edu/~teuber/goffmanbio.html


[1] citado en http://people.brandeis.edu/~teuber/goffmanbio.html

Creative Commons License

Anuncios

20 comentarios »

  1. Genial la aportación de Goffman al estudio de la estereotípia. Posteo una cita de “Estigma. La identidad deteriorada.”

    “…la sociedad establece los medios para categorizar a las personas y el complemento de atributos que se perciben como corrientes y naturales en los miembros de cada una de esas categorías. El medio social establece las categorías de personas que en él se pueden encontrar. El intercambio social rutinario en medios preestablecidos nos permite trataron “otros” previstos sin necesidad de dedicarles una atención o reflexión especial…”

    Los conceptos de identidad social “real” o “virtual” también son muy útiles para aquellos a los que nos interesa la institucionalización de los media y los mecanismos de representación.

    Muy sugerente tu post, Edgar!

    Comentario por Mir — junio 14, 2007 @ 3:40 pm | Responder

  2. Gracias Mir, Goffman vive, la lucha sigue 😉

    Comentario por Tesista — junio 14, 2007 @ 8:09 pm | Responder

  3. Gracias Edgar. Me es muy útil. Me interesa el texto de Goffman sobre la representación del yo en el espacio público y cómo se puede relacionar con los blogs. Aunque el autor, el actor, la persona no esté presente, acompañando a su discurso, a sus ademanes, en el espacio virtual del blog hay una gran parte de él que queda a modo de rastro vigilante, un cuerpo construido ad hoc, que ofrece la ilusión de lo presencial, de la cercanía, etc. Me interesa lo fijo/estable/perenne del blog por encima del discurso de los posts -que quizás no sean más que una excusa para exponer ese cuerpo-: los elementos que son seleccionados por el blogger para ser mostrados y construyen su identidad en su ausencia (qué dice de sí mismo, sus fotos, sus enlaces, sus badgets, sus etiquetas, etc.).

    Bueno, vaya rollo que te he soltado 🙂 Ya seguimos un día de estos la charla extrablog…

    Comentario por Tíscar — julio 19, 2007 @ 8:10 pm | Responder

  4. Hola Tíscar, bienvenida por estos lares. Lo que cuentas es interesantísimo, de hecho Goffman es quizá el sociólogo más citado para trabajos sobre la re-presentación de la “persona digital”. Te recomiendo que visites el blog de un compatriota que te serviría como ejemplo extremo de lo que planteas: Soy Cuerpo. De hecho Elisenda, Adolfo y yo estamos trabajando un texto que podría ser cercano a lo que planteas, podríamos discutirlo un día de estos 😉

    Comentario por Tesista — julio 20, 2007 @ 12:55 pm | Responder

  5. Este ejemplo me recuerda a la obra de una artista que vi en Los Ángeles hace unos años (en la era preblog) y de la que no recuerdo el nombre. Claro que no tenía la belleza del diario hecho público al instante.

    Mi trabajo es un tanto distinto. Tomo como referencia de construcción del cuerpo, de la persona, de su identidad, aquellos elementos que son seleccionados e instalados deliberadamente por el autor para dar información de sí mismo, tanto en lo que dice como en lo que oculta. Ahora estoy de lleno con el análisis. Cuando lo tenga un poco más avanzado te lo paso y lo comentamos.

    Comentario por Tíscar — julio 20, 2007 @ 3:32 pm | Responder

  6. HoLA… bueno yo soy estudiante de 4to semestre de sociología en la Universidad Central de Venezuela, en este periodoi me toca ahondar más sobre Gioffman pero por investigaciones particulares que he ehcho ya lo conocía y me parecía muy intreresante su teoría….Este trabajo esta bastante completo y la verdad se puedee a través de puntos concisos, observar los elemntos que quiso destacar el autor…MUY BIEN…CHAUP!

    Comentario por Claudia — agosto 13, 2007 @ 11:46 pm | Responder

  7. Gracias Claudia, y si, me parece que Goffman sigue siendo actual, interesante y pertinente, suerte en los estudios.

    Comentario por Tesista — agosto 25, 2007 @ 1:39 pm | Responder

  8. GOFFMAN MUY BUEN TRABAJO YA QUE RELACIONAS TE LA ACTITUD DE LA SOCIEDAD EN UN CONTEXTO COTIDIANO

    Comentario por AIDETT — octubre 26, 2007 @ 7:31 pm | Responder

  9. Gracias Aidett, en realidad es sólo una lectura de “Los momentos y sus hombres”, aunque soy un fiel seguidor de Goffman.

    Comentario por Tesista — octubre 27, 2007 @ 3:35 pm | Responder

  10. […] interrelacionados con Goffman e Garfinkel detrás. Recoméndase, por certo, a lectura dunha fermosa análise de Goffman por parte do compai Edgar. Unha das cousas que trataban de comprender era cómo na vida cotiá […]

    Pingback por Contos de estrelas e limons :: Flasmobs e a etnometodoloxía :: April :: 2008 — abril 8, 2008 @ 8:04 pm | Responder

  11. Me parece que Goffma es mucho mas que un Woody Allen y que gracias sus estudios podemos entender un poco mejor la sociedad de nuestros dias.

    Comentario por Esme — septiembre 9, 2008 @ 10:57 pm | Responder

  12. Esme, es una cita textual, evidentemente la comparación es más a nivel “personal”, que de su trabajo que concuerdo contigo en que es fundamental para entender la sociedad. Ahora, el de Woody Allen, es casi una microsociología de Nueva York 😉 Saludos

    Comentario por Tesista — septiembre 13, 2008 @ 1:35 am | Responder

  13. fdhszhsfh

    Comentario por MANUEL — noviembre 26, 2008 @ 4:15 am | Responder

  14. Edgar
    Muy bueno y muy generoso lo tuyo. Soy licenciada y profesora en letras y tesista en la maestría en comunicación y cultura contemporánea y me gustaría saber si podés sugerirme algo sobre goffman vinculado con el rap y el box, con esas interacciones ritualizadas, con esos modos de cooperación antagónica que leí en algún texto tuyo.
    Me escribirías, por favor, si tenés alguna sugerencia?
    Gracias
    Gloria desde Argentina

    Comentario por gloria — enero 6, 2009 @ 8:47 pm | Responder

  15. Pues que decirte, sólo no concuerdo en una cosa con Winkin, comparar a Goffman con Woody Allen es terrible!, bueno, esto lo digo pues Goffman siempre ha creado en mi una especie de felicidad al leerlo, era un tremendo sociólogo, no me vengan con que era casi el comediante de la sociología!, en cambio Woody Allen, pues… él si que es patético!, Goffman en ningún caso.

    Comentario por Dan — diciembre 9, 2009 @ 8:22 pm | Responder

  16. Hola, me parece muy interesante la apreciacion global de la vision psicologica del individuo en la interaccion, pero quiza no llego a ver la parte sociologica. Por ej. un escrutinio sobre el cambio de actitud y conducta del grupo ante la llegada de un tercero desconocido.

    Comentario por Paco — diciembre 31, 2009 @ 12:22 am | Responder

  17. Les invito a leer mi tesis de maestría acerca de la presentación de mexicanos americanos en Facebook. Lo pueden acceder a través del siguiente link: http://www.wix.com/renowave/el-laberinto-teatral-de-espejos-digitales

    Comentario por Renato Galhardi — octubre 14, 2010 @ 6:36 pm | Responder

  18. malito el articulo y que fastidio la cita de la cita que cito winkin

    Comentario por Winkin — marzo 29, 2012 @ 7:06 am | Responder

  19. Hi there colleagues, how is everything, and what you would like to
    say concerning this piece of writing, in my view its genuinely amazing in support of me.

    Comentario por prescription glasses for kids — enero 26, 2013 @ 5:11 am | Responder

  20. contemporary photographers

    Goffman reciclado | Tesis-Antítesis

    Trackback por contemporary photographers — octubre 11, 2014 @ 7:48 am | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: