Tesis-Antítesis

noviembre 7, 2007

Bauman, consumismo y Web 2.0

Filed under: Conexiones,Notas,Reflexiones personales,Reseñas,sociología — Edgar Gómez Cruz @ 5:20 pm

A partir de nuestra reflexión en torno a la exposición del cuerpo en Internet, propuse que la dinámica que se establecía en torno a “la presentación de la persona” en Internet, era una dinámica muy cercana a una relación de consumo (por ejemplo consumo del cuerpo, de la personalidad, de la identidad, de los comentarios, de las estadísticas, etc.). Y aunque un referente para dicha afirmación era Featherstone, hace un par de días, paseando por la Central del Raval, me topé con el libro más reciente de Bauman (autor que en lo personal me resulta muy sugerente): Vida de consumo. Ya casi lo termino y aunque no voy a hacer propiamente una reseña, sí me gustaría anotar un par de cosas con relación a los temas que nos convocan.

Bauman abre el libro comentando un artículo de The Guardian sobre MySpace, aunque a lo largo del texto va hilvanando ejemplos varios, el hecho de que sus tres ejemplos de partida tengan que ver con dispositivos tecnológicos, es, por lo menos, llamativo.

El planteamiento de Bauman, acorde con toda su teoría de la liquidez, es que hemos pasado de una sociedad de productores a una de consumidores y lo que más me llamó la atención (paréntesis, es gratificante cuando uno piensa algo y luego se topa con que alguien grande lo piensa también) es que Bauman propone que esa vida de consumo hace que las personas mismas se conviertan en objetos de consumo:

En la sociedad de consumidores nadie puede convertirse en sujeto sin antes convertirse en producto, y nadie puede preservar su carácter de sujeto si no se ocupa de resucitar, revivir y realimentar su perpetuidad en sí mismo las cualidades y habilidades que se exigen en todo producto de consumo (p. 25)

La constitución del sujeto entonces, vendría dada del hecho de que las personas mismas se construyeran-constituyeran, como mercancías: “Ésa es la materia de la que están hechos los sueños, y los cuentos de hadas, de una sociedad de consumidores: transformarse en un producto deseable y deseado” (p. 27). Y en el transcurso del libro va desarrollando estas hipótesis con su peculiar y sencillo estilo. Ahora bien, Bauman apunta que este juego es un juego que se cubre a si mismo y origina lo que podríamos llamar un backstage en el sentido Goffmaniano ya que, como señala:

“Y si fue el fetichismo de la mercancía el encargado de ocultar la esencia tan humana de la sociedad de productores, es ahora el turno del fetichismo de la subjetividad, que se ocupa de ocultar esta realidad transformada en mercancía tan característica de la sociedad de consumidores” (p. 28)

No puedo dejar de pensar entonces en las plataformas de “redes sociales” (social networks) que me siguen pareciendo más parecidas a un centro comercial de subjetividades que a una ágora de pensamientos libres (y que me crucifiquen los bloggers de Adolfo). Esto, pienso, porque: “Lo que supuestamente es la materialización de la verdad interior del yo no es otra cosa que la idealización de las huellas materiales –cosificadas- de sus elecciones a la hora de consumir” (p. 29). En conclusión, que la Web 2.0 sería el capitalismo llevado a su estado más fino (por ahí ira lo que escribiré, si es que me decido a escribirlo, mi querido y nunca más perdonado, Net). ¿Que esta enchilada de blog es parte de ese juego? Por supuesto, compre un post y llévese de regalo un vale por un enlace.

 

8 comentarios »

  1. verdad interior del yo, aggg no puedo con Bauman y su moralina, las subjetividades se están produciendo en los dispositivos, y consumándose y consumiéndose quizás también, produciendo esas pretendidas verdades interiores del yo o cualquiera cosa que eso sea. Produciendo subjetividades, no sólo consumiendo algo ya existente. La metáfora del consumo no me parece tan productiva o al menos no tan auto-evidente, cubre algunos aspectos pero se deja otros fuera. Esta bien lo de ampliarla algo con el rollo de Maff consumo-consumirse (para ciertos aspectos, la noción de gasto/depense Bataille y esas cosas). Pero bueno esto tendría que argumentarlo más, es como eso de las web de contactos como mercados donde los usuarios se venden, metáfora obvia, pero que no da cuenta de otros aspectos como lo de la racionalidad económica llevada a los afectos (menos costes más beneficios que no es sinónimo de consumo) o los intentos de reducir la incertidumbre, ahorro de tiempo y demás.

    Comentario por Amparo — noviembre 7, 2007 @ 8:00 pm | Responder

  2. Volvemos a Goffman, ummm
    Sin querer ofender niveles de intelectualidad, me recuerda al “Yo y tú, objetos de lujo” de V.Verdú cuando habla de los “sobjetos”: http://www.elcultural.es/HTML/20060105/Letras/LETRAS16251.asp

    Comentario por Tíscar — noviembre 8, 2007 @ 9:15 am | Responder

  3. Amparo:
    Bueno, a final de cuentas, cada quien tiene sus afinidades (curioso porque en este libro, Bauman cita mucho a tu querido Maff y a un autor que a mi me gusta: Don Slater). Lo que sí creo es que el concepto de consumo de Bauman intenta ir más lejos del consumo como mero intercambio comercial y se parece en algunas ocasiones a una “tecnología del yo”, en el sentido que el consumo nos constituye como seres sociales (pero no la compra de mercancías sino un asunto más ontológico). Hagamos algo, lee el texto y lo discutimos a fondo.
    Tiscar:
    Siempre se vuelve a Goffman cuando se habla de la presentación del yo y, aunque yo no he leído a Verdú, una compañera muy querida e inteligente me lo recomendaba, le daré un vistazo pero sí, por ahí va el asunto, aunque, otra vez, no es sólo que parezca que nos constituimos como mercancías sino que lo que sucede es que nuestras relaciones están cada vez más generadas por un consumo de subjetividades (que a su vez son creadas-cambiadas-transformadas-desechadas por el consumo).

    Comentario por Tesista — noviembre 9, 2007 @ 9:52 pm | Responder

  4. Te lo presto con gusto

    Comentario por Tíscar — noviembre 9, 2007 @ 11:40 pm | Responder

  5. ¿Me prestas qué?

    Comentario por Tesista — noviembre 10, 2007 @ 2:15 pm | Responder

  6. Pensaba prestarte el objeto de lujo, pero mejor aún, te ahorro un préstamo. Hoy pasé por la librería y me encontré con “Vida de consumo” (product-placement en la primera mesa🙂
    Así que haciendo honor al título, no me he podido resistir. Tiene la liquidez justa para leérmelo en el autobús esta semana (y aparco el de Klein, que pesa demasiado para la vida moderna).

    Comentario por Tíscar — noviembre 11, 2007 @ 6:28 pm | Responder

  7. Sorry no tengo tiempo ni ganas de leer a Bauman, estoy en otra cosa mariposas, y no va la cosa de afinidades sólo sino de lo que considero es intelectualmente productivo, creativo y útil. Y Verdú desde luego tampoco entra en la categoría de esto último.

    Comentario por Amparo — noviembre 12, 2007 @ 12:05 am | Responder

  8. Uy, uy, uy, uy, ¡¡¡se me olvidaba que hay niveles!!!! Perdonará usted el que hayamos querido involucrarla en un debate poco “productivo, creativo y útil” con dos simples doctorandos sin ideas “productivas, creativas y útiles”

    Comentario por Tesista — noviembre 12, 2007 @ 11:09 am | Responder


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