Tesis-Antítesis

agosto 9, 2009

Sobre ciencia, literatura y un libro de Daniel Miller

Ayer me metí en ese templo fetichista que es la librería Blackwell de Oxford (4 pisos de libros y más libros). Debo reconocer, con un entonado mea culpa, que últimamente leo pocos libros académicos y me interesan más los literarios (que curiosamente acaban por darme ideas académicas). Pensé que tenía que ponerme las pilas y estaba entre comprar Leviathan: Or the Whale de Philip Hoare o algunos textos que había visto sobre New Media. Después de un par de horas de hojear (¿o será sin h? porque para ver las hojas se utilizan los ojos) libros en las secciones de Comunicación, Sociología, Filosofía y Métodos, por fin llegué a Antropología. Yo, sin ningún tipo de remordimiento, digo que no tengo formación como antropólogo y que, aunque he leído bastantes textos canónicos, soy un neófito en esta disciplina que me resulta cada vez más sugerente. Total, me topé de frente con The Comfort of Things de Daniel Miller y decidí comprarlo. Ya instalado en la terraza de un Pub, comencé a leerlo y estoy encantado con él. Miller presenta lo que llama 30 “retratos” de personas-casas-objetos-historias de una calle cualquiera en Londres. ¿Es una etnografía? Él apunta, en el apéndice metodológico, que se acerca a una. Sin embargo, este texto es tan literario y personal como una novela. Miller señala en varias ocasiones que ya publicará versiones más académicas de este trabajo de campo pero, en este texto, se da el lujo de poner sobre el papel su sensibilidad y sus intuiciones (algunas veces más de orden psicológico) tanto como sus observaciones. Es un libro fabuloso, uno de esos que quisiera escribir algún día. Ahora bien, y aquí viene la reflexión que quiero hacer y que inicia con las preguntas ¿Es sólo cuestión de datos? ¿El acento está en la mirada? ¿Dónde acaba la ciencia e inicia algo menos “disciplinado” y más personal?
Hace unos meses presenté, en el espacio cultural que tiene montado el compa Daniel en Barcelona, el documental que hice junto con mi otro compa Roberto. Al finalizar, una chica me hizo el siguiente comentario: “yo en este documental no veo la relación entre esas mujeres y el poder. O una reflexión más amplia sobre el papel del Estado y la economía en las estructuras sociales de sus familias”. Yo le respondí algo como: “la idea de este documental no era esa, simplemente queríamos darles voz a mujeres indígenas que normalmente no tienen posibilidad de difundirla”. En ese documental no había un guión predefinido, no había unos temas precisos a tratar. Ellas nos hablaron del trabajo, nosotros les preguntamos más sobre ello, nos hablaron de la familia y nosotros les pedimos que nos contaran más y así cada uno de los temas que salían en una conversación que empezó preguntándoles qué tejían y para qué. Ahora bien, un experto en Antropología Visual podría decir que esto no es un documental etnográfico. Quizá tiene razón en la medida que alguien puede decir del libro de Miller que no es una etnografía, y sin embargo, lo que más me interesa de la antropología es justamente ese límite que no acaba de estar claramente delineado y que en ocasiones roza la literatura. Ese es el tono que me gustaría para mi tesis.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: