Tesis-Antítesis

agosto 31, 2011

Amor, celos y ligues en Facebook (offtopic-working paper post)

Dado que estoy terminando de corregir la tesis (y que termina el verano), pasé una tarde reflexionando, como “divertimento”,  sobre algunas cuestiones que rondaban mi cabeza y que tenían que ver con algunas observaciones en Facebook (ese “instrumento del demonio” que escuché nombrar en alguna ocasión). Parto con cuatro “premisas empíricas” para hacer algunas reflexiones, casi en forma de “working paper”.

  1. Premisa empírica 1: “Las parejas, no tendrían que estar conectadas en Facebook”
  2. Premisa empírica 2: “Facebook estimula y promueve la infidelidad”
  3. Premisa empírica 3: “Mi madre está buscando a sus exnovios de hace 20 años en Facebook”
  4. Premisa empírica 4: “Lo que sucede en Facebook, se queda en Facebook”

Las anteriores son todas frases que he escuchado en los últimos meses. Si bien estoy en contra de elaborar análisis sobre una sola plataforma (porque estos siempre terminan siendo un poco deterministas y no contemplan la complejidad propia de las prácticas de comunicación –mediada- humana), debo reconocer que, como dijo algún autor (y perdonen la falta de seriedad): “Facebook se ha convertido EN Internet”. Por lo tanto, una gran cantidad de prácticas humanas (no sólo de comunicación) en países desarrollados y urbanos, tienen lugar ahí.

Sin ánimo de elaborar un análisis completo sobre Facebook y su relación con el establecimiento (o ruptura) de vínculos sociales/sexuales/amorosos, apunto algunas ideas que me surgen, casi como un ensayo “working paper”, sobre la relevancia que una plataforma de redes sociales como Facebook puede tener en la reconfiguración de los ámbitos de intimidad y comunicación que, como se ha documentado en varias ocasiones, está sucediendo.

Utz y Beukeboom (2011) plantean que la mayor parte de la literatura sobre redes sociales se ha enfocado en la creación de la identidad, la creación de vínculos y la “administración de la personalidad”. Sin embargo, hay relativamente pocos estudios sobre la relación entre los vínculos más sólidos y las redes sociales.

Pienso en tres elementos interrelacionados para investigar, casi a manera de agenda: (more…)

mayo 28, 2010

Sobre el trabajo científico escrito en castellano

En esta que parece ser una práctica obsesiva, la de buscar bibliografía sobre mi temática, agravada por la facilidad con la que se puede llevar a cabo (y que se convierte en uno de mis momentos de “procrastinación academicista” favoritos), me encontré con un trabajo por demás interesante; Una tesis de maestría sobre los usos sociales de la fotografía digital. Aunque la posición epistemológica que aborda mi trabajo se aleja del concepto de “usos sociales”, la reflexión que me da vueltas en este momento se refiere al uso de la bibliografía del autor del trabajo (que no enlazaré porque no me gustaría que leyera este post como una crítica y menos si es un colega de temática). Su tema está centrado en la fotografía digital y, en la bibliografía, sólo cita trabajos escritos en castellano. Mi preocupación viene, y la enuncio más como una pregunta, en torno a la validez de este tipo de trabajos en la construcción de una reflexión científica “útil” para el campo. Es decir ¿La ausencia de revisión de textos en inglés (no creo que nadie pueda en estos momentos, desafortunadamente, discutir que la bibliografía científica más extensa y de vanguardia se escribe en este idioma) demerita un trabajo serio y consecuente pero falto de “empuje”? Espero no se me malinterprete, mi preocupación es real y tiene que ver con el avance científico y la posibilidad de que América Latina pueda ser interlocutora en temas de Cultura Digital. Entiendo las limitantes específicas del aprendizaje de otro idioma, pero de esta forma la persona queda condenada a traducciones (muy escasas), a reflexiones “de segundo hervor”, es decir a quienes leen en inglés y citan en castellano (también escasos). Leí una parte importante del trabajo y me parece interesante pero, dado que no dialoga con las reflexiones actuales sobre la fotografía digital, me resulta imposible utilizarlo como referencia y esto me puso triste.
Un segundo ejemplo, un poco diferente pero relacionado; hace un par de semanas leí el libro de una profesora argentina (tampoco lo referenciaré) que me preocupó, no sólo porque ya llevaba una segunda reimpresión, sino porque su aportación era demasiado ensayística y especulativa. Llevo ya demasiados años fuera de América Latina y ya llegué al punto ese que señalan los antropólogos, el de, dépaysement, es decir, que encuentro mi propia cultura extraña. Me preocupa que en América Latina solemos escribir como franceses (de hecho citamos mucho a los franceses), sin generar datos empíricos como los británicos. Antes de que se me acuse de malinchismo o algo parecido, lo que quiero recalcar es que solemos escribir con florituras y barroquismos que, desgraciadamente, y en última instancia, poco aportan a la reflexión sobre algún fenómeno. La profesora argentina sí citaba dos obras en inglés, una escrita originalmente en 1968 y un reporte sobre hábitos de lectura en Estados Unidos. Su trabajo está íntimamente relacionado con la Cultura Digital.

noviembre 4, 2009

Fotógrafos amateurs vs. fotógrafos profesionales

Filed under: Cibercultura,Conexiones,Historia(s),Notas,Reflexiones fotográficas,sociología,TICs — Edgar Gómez Cruz @ 12:51 pm

Estoy trabajando sobre la distinción entre fotógrafos “amateurs” y fotógrafos “profesionales” para una presentación que tengo, junto con Elisenda, en Berlín a final de mes.
Por lo visto, históricamente, la escisión (entre amateurs y “artistas”) se dio con la emergencia de las cámaras de bajo coste y de uso sencillo (léase Kodak 1) y su difusión masiva (antes todos eran amateurs). Un grupo de “esos amateurs”, comandados por Alfred Stiglitz, decidieron “separarse” y lo que hicieron fue “juntarse” (nótese el uso de ambas palabras) con “artistas” (plásticos, escultores, etc.). El resumen  (porque en realidad fue un complejo entramado de alianzas y creación de sentidos) es que, con el tiempo, se crearon dos “asociaciones” (en el sentido amplio); la de artistas (curiosamente no les gustaba que les llamaran fotógrafos sino artistas), reunidos en “sociedades”, con revistas, contactos con museos, galerías;  y la de fotógrafos amateurs (que tenían su base en los “clubes fotográficos”). Después se “profesionalizaría” el oficio y vendrían los foto-reporteros, fotógrafos de modas, productos, etc. Esta es la versión resumida y cutre, lo importante es la distinción que se generó a principios del siglo XX y que perduró, según mi hipótesis, hasta que llegaron las redes sociales y las cámaras digitales, que están problematizando la división. ¿Por qué? pues básicamente por 4 razones: (more…)

octubre 1, 2009

El tesista “en la Tele”

Cuando era niño, tuve mis 3 o 4 segundos de fama cuando, quizá por un error de producción, el yo que era en ese entonces apareció en un  tremendo close-up en el programa de Bozo, eran los setenta, era la televisión. Muchos años han pasado desde entonces y las canas me colonizan cada vez más. Vivimos tiempos 2.0,  y subiendo, y ahora esto de salir en televisión ya no es tan “cool” como aparecer en los rankings de Youtube.

Pues bien, gracias a la inefable confianza, y “extreme marketing”, del buen compa Fernando, conocí a Cristina, quien encarna (la palabra en español es horrible en realidad) como nadie que haya conocido, lo que es una productora de cultura del Siglo XXI (así en sentido extenso). Gracias a esa carambola dospuntocerezca amistosa, acabé teniendo mis 6:02 segundos de fama (contando la cortinilla). Si atentemos a Warhol, todavía me quedan otros 8:58 que espero tener la oportunidad de tener algún día. Por lo pronto, gracias a Cristina, al equipo de la Malla y a Fernando por darme la oportunidad de “salir en la televisión” 😉

Edgar en la Malla

P.D. WordPress no me deja incrustrar el video y eso quizá signifique que ya tendría que comprarme mi propio dominio. En cualquier caso, es más divertido que lo vean “in situ”.

septiembre 30, 2009

Simulation and Its Discontents

Filed under: English,Oxford,Reseñas,TICs — Edgar Gómez Cruz @ 5:31 pm

In his talk at the Leeds Visual Methods Conference, Marcus Banks talked about what he called “slow research” and criticize the way “research timing” was dictated by grants, projects, publications and so forth. The book of Turkle, that I just read,  would not be possible to be written for a single, fixed time. It required maturation, long weaving and time to be “cooked”.

Simulation and its discontents is an empirical, anecdotic and, I would even say “cute” history of the implementation of simulation technologies at the MIT (which is in many ways the “lab” of the cutting edge technology use in education). She talks about architects, civil engineers, physicist and chemists and how, in their different fields, they have developed an understanding, relationship and use of simulation technologies. Nevertheless, Turkle’s thoughts could be expanded to almost all technologies in knowing practices and it will definitely be interesting that some of the big gurus that are always talking about the new gadget, tool or platform, read this book and their own writing in a critical way. I found the book fascinating not only for what it shows me but for what it made me think about our own practices. I don´t think about me as be part of that group of  “2.0 cool scientists” but I can´t help sometimes be myself and apologist of technologies. And mostly, I can´t imagine my own research without using so many of them. Turkle says: “The more powerful our tools become, the harder it is to imagine the world without them” (p. 8).  So, she suggests that: “Professional life requires that one live with the tension of using technology and remembering to distrust it. (p. 10) and it seems that we have forgotten this quite often. At least it seems to me that we´re trying to catch the trendiest wave and be the first to name it (3.0, 4.0, 5.0, who gives more?) instead of stepping on the break and think about the use of current technologies and their possible “collateral damage” to our knowledge practices.

Turke, without these words, talks about the “engineering” of our tools and how we learn to trust them (very close to Labour’s work actually): “Students had no choice but to trust the simulations, which meant they had to trust the programmers who wrote the simulations. (p. 18). She interestingly gets to the same point all over her work (remember life on the screen and the Disneyland crocodiles?):

“Screen versions of reality will always leave something out, yet screen versions of reality may come to seem like reality itself. We accept them because they are compelling and present themselves as expressions of our most up- to-date tools. We accept them because we have them. They become practical because they are available. So, even when we have reason to doubt that screen realities are true, we are tempted to use them all the same.” (p. 17)

Great and easy reading that starts with a question and ends with an answer:

“We began with a question inspired by Louis I. Kahn: “What does simulation want?” We have seen what simulation seems to want— through our immersion, to propose itself as proxy for the real. (p. 80)

septiembre 3, 2009

Fotografiar no es lo mismo que tomar una foto

Disclaimer

No es mi área de conocimiento ni mi estilo de escritura pero me aventuraré con este texto freestyle. Cobijado, espero, por mi trabajo de campo y mis reflexiones personales. Los expertos en la materia perdonen la intromisión.

No citaré ni a Barthes, ni a Benjamin, ni a Bourdieu, ni a Wells, ni a Sontag, ni a Freeman, ni a Berger, más que nada para no comprometerlos. Pero los he leído a todos y espero algo se me haya pegado

Alguien me dijo con respecto a una imagen: “me tomó una foto”, y yo pensé, quizá valga la pena elaborar, a nivel teórico, la distinción entre eso y “me fotografió”. Apunto algunas cosas que pienso describen cada acción para después articularlas en una reflexión más cercana a mi trabajo.

Fotografiar

Quien fotografía no sólo establece una relación técnica con la “realidad” a través de un dispositivo de visión, opta por ello con consciencia y reflexividad. Al hacerlo, se mira a sí mismo. Lo que está en juego no es sólo la re-presentación de lo que se fotografía sino la percepción personal sobre ello. La re-interpretación de lo que se ve mediante lo que se percibe. Las decisiones de encuadre, luz, momento (¿decisivo?) y el objeto a fotografiar son todas decisiones que conectan el ojo con lo que se fotografía a través de la cámara. Esta conexión pasa por la cabeza, por el corazón, y, en muchas ocasiones, por las vísceras).

Fotografiar es convertir el acto de hacer “click” en un pronunciamiento sobre la vida. Fotografiar es buscar una intención, es plasmar, en ese pequeño cuadro resultante, no sólo un momento que dura fracciones de segundo, sino un deseo de abandonarse, de entregarse a él. Mediante una ecuación de reciprocidad, esa entrega también busca poseer, perpetuar, eternizar. Para fotografiar no hace falta una cámara, basta la intención de dicha posesión, basta con el ojo, incluso con la imaginación. Muchos de los fotógrafos con los que he hablado lo dicen: “me gustaría tener una cámara integrada al ojo para poder fotografiar las cosas que veo y que me interesan”. Quien fotografía está por encima de la técnica, la domina sólo para obtener resultados más cercanos a lo que imagina. Lo que desarrolla es una forma de mirar el mundo, de entenderlo de manera visual, de encuadrarlo, de organizarlo, de darle una continuidad espiritual basada en la visión. Quien fotografía, genera una nueva ontología para los objetos de sus imágenes. Se basa, no en uno, sino en todos los sentidos, en su intuición y en su necesidad de trascender el momento y reformularlo a través de una práctica. Cuando esa mirada, esa interpretación y esa complicidad, es clara, se solidifica en la imagen resultante junto con el objeto fotografiado. Como el perfume que flota en el aire después de que haya pasado quien lo portaba, dejando una prueba inequívoca de su presencia. Cuando se fotografía, en la imagen casi puede sentirse la respiración de quien hizo click, los pensamientos que cruzaron por su cabeza, su cuerpo transmutado en la cámara, sus deseos, su relación, real o imaginada, con el objeto. (more…)

agosto 26, 2009

Sobre el olvido y la memoria II

Filed under: Conexiones,Historia(s),Notas,Reflexiones personales,TICs — Edgar Gómez Cruz @ 11:06 am

Hace un par de meses leía un número de National Geographic con el tema especial de la memoria. En el artículo principal, se contaban diversos casos, por ejemplo el de un hombre que no tiene memoria a corto plazo y, para él, la vida se detuvo a los 50 años (ahora tiene 81). De todos, el caso que más me llamó la atención era el de una mujer que recordaba con exactitud todo lo sucedido, todos los días de su vida. Como en aquél cuento de Borges: “Funes el memorioso”, personaje que : “no sólo recordaba cada hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado”. En el artículo el periodista decía: “olvidar quizá sea más importante que recordar” y hablaba de cómo esta mujer podía decirle, con completa seguridad, lo que había hecho tal día de tal año. Es curioso cómo, una de las respuestas comunes que me daban los fotógrafos y fotógrafas con quienes estuve haciendo mi trabajo de campo, era: “si yo pudiera tener una cámara integrada al ojo, sería feliz porque así podría fotografiar todo lo que viera”. Esto haría que hubiera memoria-registro de todo en la vida, como en la de Funes, como en la de la señora.
Regreso al tema porque sigo pensando que “el olvido”, en tiempos de facebook, se enfrenta con dificultades graves. No me preocupa la memoria (aunque me preocuparía si perdiera el disco duro donde tengo miles de fotografías sin otro respaldo), me preocupa el olvido. Es curiosa la definición que da la Wikipedia del olvido, definiéndolo en su taxonomía como “normal” o “natural”. ¿No hay olvidos que no sean naturales o normales? ¿Cómo entra en esta ecuación la indexación que hace Google? ¿Cómo se puede olvidar cuando cada día dependemos más de nuestras pantallas para recordar? ¿Qué hay de los “nativos digitales” (odio la definición) que tienen un registro bastante completo de su vida hasta ahora? La memoria mediada, y, por consiguiente, el olvido imposible, son temas que tienen que pensarse como dos lados de una misma moneda.

agosto 18, 2009

Social Informatics and Digital Photography Practices: Some notes

I was reading some introductory texts on Social Informatics (SI) that, Rob King, one of its main authors, defines as the “interdisciplinary study of the design, uses and consequences of information technologies that takes into account their interaction with institutional and cultural contexts.” (1999, p. 205). I’m trying to thing if my own work could fit (or how could it do it) with this body of knowledge. The idea that: “social informatics research focuses on exploring, explaining, and theorizing about the socio-technical contexts of ICTs.” (p. 428) seems like a good point of departure. One of the keys of the SI approach is the avoiding and rejecting of any technological (and in the same way, social) determinism. Using the concept of “socio-technical” as a way to mix together both: “technological elements and social relationships into an effectively inseparable ensemble” (1999, p. 210-211). This ensemble is therefore, a “complex, interdependent system comprised of: people, hardware, software, techniques, resources and information structures” (1999, p. 213). Although SI is not properly a theory or a methodology, it seems seductive enough to think about it as a “hat” for my research, especially since it shares a lot with some other approaches I’ve being using like SCOT or ANT (below more about this). The most refine and suggestive tool of SI (without any proper knowledge of it and just with a few readings) is the Socio-Technical Interaction Networks (STIN) model. (more…)

enero 29, 2009

¿Qué estudiamos en las redes sociales?

Filed under: Notas,Reflexiones personales,TICs,Vida de tesista — Edgar Gómez Cruz @ 4:39 pm

En los “viejos” estudios sobre las “nuevas” tecnologías, una de las cosas que se planteaba comunmente es que loslugares de estudio (foros, chats, bbs e ircs), eran “pequeños laboratorios para estudiar a la sociedad”. Poco a poco, esa idea se fue matizando y se hablo de cómo estas plataformas eran más bien “comunidades virtuales”, es decir, comunidades con sus propias características y separadas, a nivel casi ontológico, de las comunidades tradicionales. Luego se volvió a matizar el asunto y se hablaba de cómo la relación entre lo online y lo offline genera una sola realidad: mediada y compleja. A nivel metodológico, el estudio de las nuevas tecnologías siguió teniendo como central a la plataforma tecnológica (una colega me decía hace poco que ella ya no estudiaba a los blogs, que ahora estudiaba a Facebook). En otro lado he hablado de esta configuración de manera más seria (o al menos eso creo), pero llevo unos días pensando en esa primera idea, en cómo las (ahora llamadas) redes sociales pueden darnos datos sobre cómo se configura lo social en general. Llevo un par de días dándole vueltas a la idea porque en mi trabajo de campo me he encontrado con que lo importante para mucha gente que participa; en flickr, en youtube o en facebook, no son tanto (o solamente al menos): las imágenes, los videos o las noticias sino algo tan sencillo, básico y antiguo como sentirse parte de un grupo, conocer gente y sentirse apreciado, y, así de claro: ser y comunicarse. Pareciera de sentido común o algo baladí, pero no lo es. No lo es porque quizá la tecnología potencía la rapidez, el alcance y la estructura, pero lo que las personas terminan haciendo es más parecido que lo que uno hace cuando sale al bar o escribe tarjetas de navidad. El problema es que, al menos a mi me pasa, seguimos obnubilados por lo tecnológico y las preguntas que hacemos todavía son del estilo “usos de tal sistema” o “características de tal otro”. Me parece que en más de una ocasión nos olvidamos de que, más allá de promulgar una ciencia “social” con epicentro en la tecnología, hacemos investigación porque lo que nos mueve y nos da curiosidad, tiene que ver con lo que quieren, sienten, hacen y experimentan las personas. No planteo que lo tecnológico no sea relevante, planteo que, lo que estudiamos, quizá debería ser abiertamente lo que hemos estudiado siempre, a las mujeres y los hombres que viven juntos y que comparten aspiraciones, sueños y problemas. Cada vez con más herramientas, cada vez con mayores mediaciones, cada vez con mayor complejidad e interrelación, si, pero a final de cuentas, los miedos, los odios, los amores, y las grandes preguntas, que siguen siendo los mismos desde el principio a la humanidad.

enero 9, 2009

¡No pienses, dispara! Notas sobre lomografía

Filed under: Barcelona,Conexiones,Notas,Reflexiones fotográficas,Teóricas,TICs — Edgar Gómez Cruz @ 12:22 pm

Gracias a mis amigos fotógrafos, este pasado cumpleaños recibí un regalo muy especial: Mi primera LOMO. La primera cosa interesante es que el regalo surge como la materialización de un comentario que hice en algún momento y es que, en el grupo en el que estoy participando, sólo las mujeres (ya no) tienen cámaras LOMO. Interesado por el “aura” que tiene una de las pocas cámaras de carrete que todavía se venden (y que además parecen gozar de buena salud), estuve investigando un poco (y la verdad es que una tesis sólo sobre la “lomografía” global sería por demás interesante). La historia completa está en el enlace de Wikipedia. Lo que quisiera resaltar como argumento es cómo, a través del tamiz del “mundo artístico”, una cámara de bajo presupuesto proveniente del viejo imperio ruso, logra sobrevivir convirtiéndose en un objeto de culto. Es decir, se resignifica (y revaloriza) y pasa, de ser una cámara para la diversión de las familias soviéticas, a ser una cámara para personas que tienen una visión “alternativa” de la fotografía (iba a decir iniciados pero tampoco quiero llevarlo más lejos). Lo curioso es que las investigaciones académicas más interesantes sobre la Lomografía provienen de los estudios de diseño que buscan: “integrar en el diseño, las prácticas emergentes de usuarios avanzados” y claro, los usuarios de Lomo tienen unas características propicias para ser un “grupo de control”. No sólo basan su práctica en una tecnología “imperfecta pero fuera de lo común” sino que se conforman como “comunidad” y adquieren una filosofía propia (no pienses, sólo dispara) que, en principio rompe con la idea “tradicional” de la fotografía (hay personas con mayor autoridad que analizan esto a fondo). Ahora bien, lo que parece abrirse es una de esas clásicas controversias “científicas” (¿artísticas?). Por un lado los lomo-usuarios pretenden una visión de la fotografía cotidiana, fugaz y “aleatoria” (para utilizar el término del post de Xataca). Mientras que los “fotógrafos aficionados”, en el sentido del trabajo de Bourdieu, buscan establecer límites y “reglas” a su práctica para “institucionalizarla” como arte. Lo que resulta curioso es cómo, la “filosofía Lomo” es en muchos casos, la filosofía no explicitada de la fotografía digital (me atrevería a decir que la que se hace con los teléfonos móviles, la que hacen muchos jóvenes, etc.). Un asunto para explorar con más detalle y quizá para escribir algo más serio.

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