Tesis-Antítesis

junio 17, 2011

El testamento de un ex-tesista (III) Sobre las disciplinas

Filed under: comunicación,Conexiones,Conferencias,Reflexiones personales,Vida de tesista — Edgar Gómez Cruz @ 11:10 am

En un seminario de sociología visual en Italia, al momento de presentarnos los participantes sucedió algo como esto: “mexicano que vive en Barcelona”, “alemana que vive en Nueva York”, “portuguesa que vive en Alemania”, “holandesa que vive en Tailandia” y un largo etcétera. Nadie, absolutamente ninguno de los veinte asistentes aproximadamente, vivía en el país en el que nació.

Recordé esta anécdota y quiero usarla como metáfora para hablar de las disciplinas.

Yo estudié la carrera de comunicación social (de la cual he renegado varias veces), luego estudié sociología y acabé haciendo una tesis cercana a la antropología en un programa doctoral interdisciplinario. En estos años de doctorado, presenté mi trabajo en congresos de comunicación, de sociología, de antropología y hasta de hispanistas (porque dos colegas muy queridas me insistieron pero en donde no tenía nada que decir). Incluso en algún congreso terminé damnificado y drogado por prescripción médica (esto no tiene nada que ver pero como estoy haciendo revisión de estos seis años, no podía dejar de sacar la anécdota).

Regreso a las disciplinas, Sterne, un autor que me gusta bastante, hablaba de la “antidisciplina”. Yo hace rato que no sé, como en la anécdota con la que comencé, si soy un “comunicólogo” con ínfulas de sociólogo, un antropólogo de closet, un sociólogo light o alguna cosa híbrida rara. Hay dos cosas que detonan mi reflexión sobre la importancia (o no) de las disciplinas:

  1. En la universidad, en México, uno no podía ser profesor de tiempo completo si el doctorado no era en lo mismo que se había estudiado la carrera y éste a su vez tenía que ser de la misma disciplina del departamento o facultad donde se quisiera enseñar.
  2. Por otro lado, dos buenos colegas, físicos de carrera, han acabado en la antropología y la sociología respectivamente con resultados más que importantes. En contraste con esto, una amiga cercana, que es antropóloga pura y dura, suele dar explicaciones sobre los objetos con una especie de contundencia disciplinaria que mis otros dos colegas no tienen.

¿Qué queda entonces de las disciplinas? La respuesta quizá vaya en el sentido de agruparse por objetos de investigación (por ejemplo el congreso de la AoIR, donde también he participado en un par de ocasiones) o métodos (acabo de regresar de Granada en donde fue muy interesante ver participantes de enfermería, antropología, educación y psicología, debatir sus trabajos bajo el “paraguas” que los convocaba, el del uso de métodos cualitativos). Y aunque no tengo una respuesta, sí me queda claro que definirme como “comunicólogo” o como “investigador de internet”, no me satisface. El único mote que no me hace ruido es el de etnógrafo (pero no sé si los etnógrafos me aceptarían en su gremio, pero esa ya es otra historia y pertenece al rubro: “Política(s) académica(s)).

—————-
Now playing: Lisa Hannigan – I Don’t Know
via FoxyTunes

Anuncios

junio 1, 2011

El testamento de un ex-tesista (II) Numeralia

Filed under: Vida de tesista — Edgar Gómez Cruz @ 2:46 pm

Había una sección en una revista mexicana, llamada Nexos, que me gustaba mucho, se llamaba Numeralia. Mi padre junto con un colega suyo, reproducían la misma estructura con números que ellos buscaban y/o generaban, he aquí mi pequeño homenaje a ambos dos:

– Número de años en el doctorado: 6

– Número de programas de doctorado cursados: 2

– Ciudades en las que viví durante el doctorado: 3

– Pisos en los que viví durante el doctorado: 14

– Países a los que viajé en estos seis años: 21

– Islas españolas que conozco: 0 (more…)

mayo 13, 2011

El testamento de un ex-tesista (I) Introducción

Filed under: Reflexiones personales,Vida de tesista — Edgar Gómez Cruz @ 11:54 pm

Comencé a escribir este post sobrevolando el desierto del Sahara, a 34 mil pies de altura sobre sus dunas (¿cuántos pies se requeriría para cruzar el desierto?). Voy (venía) camino a Buenos Aires. Con este viaje comienzo a pagar viejas deudas y lo hago justo después de que he pagado una de las más largas  y grandes de mi vida: la tesis doctoral. Documento que entregué a la universidad el martes pasado.

Este post inaugura una serie de reflexiones sobre estos últimos seis años de mi vida. Desafortunadamente, las pasiones y las angustias, las trayectorias y desvíos en la vida que escribir una tesis conlleva, no se ven reflejadas en el documento ni se defienden ante un tribunal. Afortunadamente tengo esta enchilada para volcar todo lo que no escribí ahí. Apuntaré en el blog, a manera de catarsis final, algunas notas inconexas entre sí pero llenas de sentido para mi, al fin y al cabo, en estos últimos seis años he sido “el tesista”.  Con este post comienzo a despedirme de esa identidad y de este blog. Un día, espero que pronto, este blog cambiará de dueño con un último post que llevo años soñando escribir y que tiene título desde el primer día: “Síntesis”.

Elisenda, mi directora y maestra Zen, solía decir que la tesis es la búsqueda de la voz propia como investigador, y creo que la he encontrado. Me he dado cuenta que la mía no es tanto la voz pasiva y en tercera persona de alguna ciencia social, sino la voz de la calle que se pregunta con pretensiones pseudoliterarias. Mi voz como investigador es mi voz como persona, la investigación es la extensión de mi curiosidad por las cosas cotidianas. La misma que me hacía preguntarme sobre la vida e imaginarme sus posibilidades. Escribo, no como hablo, sino como quisiera hablar, de manera cercana, personal, ingenua (y, según algunas personas queridas y cercanas, con el dramatismo propio de la mexicanidad).

Sigo pensando que la ciencia social que me atrae es la que se parece más a la aproximación artística que a la ciencia natural. Una ciencia de lo cotidiano para lo cotidiano, con menos índices de impacto y más indicios de “en-pacto”: colectivizada, compartida, honesta y divertida. Una ciencia espontánea y lúdica, holísticamente particular y autoreflectante. Si quisiera estar a la moda diría: “remezclada, reciclada y remasterizada”.

Cojo aire, y aquí comienzo mi despedida….

febrero 9, 2011

“Cibersexo” (visual) revisitado

Dos cosas sucedieron para hacerme escribir este post. Por un lado una estudiante de Colombia me hizo una entrevista interesada en mi trabajo de investigación sobre cibersexo. Por otro, que me topé con el interesante texto de Ori Schwarz: Going to bed with a camera: On the visualization of sexuality and the production of knowledge.

La trayectoria de Internet ha sido claramente de un medio textual a uno multimedia (o multimodal como apuntan algunos autores). La digitalización de los procesos, la convergencia y la masificación de aparatos de producción audiovisual, junto con el crecimiento en la(s) conexión(es) a Internet, ha dado como resultado que nunca en la historia de la humanidad se hayan producido tantas imágenes como ahora y nunca hayan podido ser vistas por tantas personas. Hasta ahí todo más o menos en el sentido común, ahora bien ¿cuál es la relación entre estas transformaciones y el ámbito de la sexualidad y la intimidad?
Schwarz traza un breve análisis histórico y propone que la relación entre visualidad y sexualidad es relativamente reciente. Por ejemplo, siguiendo a otros autores menciona que en el siglo XVIII la idea de la sexualidad estaba más relacionada con el tacto que con la visualidad y las relaciones solían llevarse a cabo en la oscuridad e incluso con alguna ropa puesta. De ahí reflexiona cómo la visualidad, de la mano de corrientes psicológicas, la publicidad, los medios y la “espectacularización” han hecho de la sexualidad una cuestión mayoritariamente visual especialmente con la pornografía como industria y como objeto. (more…)

febrero 3, 2011

Sobre la fotografía (como representación, como alma)

Hace poco vi el documental “La ciudad de los fotógrafos” (los chilenos y chilenas están haciendo muchos y buenos documentales). Una de las secuencias que más hondo me llegó es una en la que una mujer muestra la única foto de familia que tiene, la única. La foto es casi un acto fortuito porque ella cuenta que se la regaló un fotógrafo que pasó por ahí algún día. Esa foto es la única forma de “ver” a su familia en la que hay desaparecidos. Mientras que, en el mismo documental, aparece una mujer llena de imágenes, unas colgadas a su ropa, otras sostenidas en sus manos y unas más alrededor, como abrazándola.
El otro día, estuve en la inauguración de la exposición de Gervasio Sánchez: Desaparecidos. Un brutal paseo por la (des)esperanza de lo humano y lo terrible de los conflictos armados “sucios” (¿hay de otros?) en el mundo. Más allá de la exposición (estupendamente armada), o las fotografías (increíbles y duras), la sección que más me afectó fue la última de la exposición, esas fotografías en formato grande que muestran a personas de distintos países posando para la cámara con la foto de su familiar desaparecido. Pero de entre ellas, las más duras de ver fueron aquellas en las que aparecen personas sin fotos. Es terrible ver una foto estupendamente hecha y ampliada a tamaño natural de alguien que a su vez no tiene una sola imagen que mostrar. Resulta tan conmovedor como terrible el ver una hermosa foto de alguien que ha sido despojado (y ni siquiera entramos en cómo sucedió), no sólo de una persona querida, sino de la posibilidad de “ver” el recuerdo de dicha persona. Da cierta vergüenza ser nosotros quienes podemos verlas a ellas (incluso comprar un libro para mirarlo en casa) mientras que ellas no tienen a quien ver.
Bien es cierto que la tecnología fotográfica está más o menos presente en todo el mundo (son por demás curiosos, pero habituales, los estudios de fotografía en África o América) pero a veces olvido que la fotografía, esa que se cuenta por billones en facebook y flickr, no está al alcance de todo el mundo y ha tenido cambios históricos. Esto me detona dos reflexiones (que son más pensamientos “en blog alta”):
1. Por un lado está la cuestión, ampliamente estudiada por la antropología, del poder de representación. Necesito reflexionar más sobre lo poderosa que es una tecnología de representación como la cámara fotográfica y lo que significa que, mientras que una mujer guatemalteca no tenga una sola fotografía de su marido desaparecido, haya personas en facebook con cientos de imágenes, no hechas por ellos, en las que aparecen. ¿Significa acaso que, como en casi todo, existe una cultura visual de primer mundo y otra de tercero? ¿Qué implicaciones tiene esto? No es sólo la vieja cuestión setentera del Pato Donald de Mattelard (que también, obviamente la mayoría de imágenes que hay de África en flickr están hechas por turistas o europeos), sino la profunda transformación social de la fotografía, lo que está en juego.
2. Hace poco leí el texto, de un coreano, en el que se criticaba la idea de la fotografía (objeto), como representación. Utilizando los rituales funerarios coreanos, el autor (de)mostraba cómo la imagen se transformaba durante la ceremonia. En la tradición funeraria coreana, la muerte implica la separación del cuerpo con el alma. La fotografía que suele ponerse en el funeral no es tanto la representación de la persona-cuerpo (que se encuentra escondida detrás de una mampara), sino que la connotación de la fotografía es de presencia-ausencia (el cuerpo está ausente, el alma presente). El alma (separada del cuerpo) está presente a través de la fotografía. El artículo es por demás interesante pero lo expuesto aquí es suficiente para explicar mi congoja ante esas mujeres y hombres que posaban para la cámara sin una fotografía, sin el “alma”de sus seres queridos presente, sin una imagen que les recordara que había habido un espíritu al que habían amado y que querían dejar ir al encontrar al menos el cuerpo. En lugar de eso, tenían sus recuerdos, escribían lo que era la persona. La fotografía no es sólo representación, es algo mucho más poderoso, aunque nosotros las veamos estéticamente colgadas en un bonito museo.

 

noviembre 17, 2010

Dos lecciones sobre la tecnología y la vida

Lo primero que hago al despertar todos los días es extender la mano, alcanzar mi teléfono y revisar mi correo, mi lector de rss, el periódico y los twitts de mis contactos. Se podría decir que, un 90% de las cosas que leo, están relacionadas de alguna u otra forma con la tecnología. Por otro lado, me confieso admirador de los gadgets, Steve Jobs debería estar orgulloso de la cantidad de dinero que he gastado en él. Sin embargo, en esta etapa oscura en la que me encuentro, recibo un correo que me recuerda ciertas cosas, entre ellas una anécdota: Íbamos de regreso de un día de grabación en Chuacruz, en Guatemala, bordeando el bellísimo lago de Atitlán. Nos detuvimos en un mirador y la vista era impresionante; volcanes, lago y atardecer formaban una estampa sobrecogedora. En un momento determinado, el sol comenzó a meterse entre las montañas y el cielo se tiñó de rojo, Desesperado, corrí al coche por la cámara y el tripié.  Roberto, mi anfitrión en esta aventura y fotógrafo amigo, me dijo: “no, éste lo grabaremos con los ojos y el corazón”. Así que nos sentamos en silencio a ver ese magnífico espectáculo mientras la cámara, apagada, permanecía lejos de nuestros ojos.

El correo que recibí hoy es de una bellísima e inteligentísima amiga que alcancé a ver unos minutos en Medellín antes de que partiera de trabajo a Nueva York. Ella trabaja en una empresa muy importante en Colombia y parte de su trabajo tiene que ver con tecnologías por lo que estaba pensando en comprarse un Ipad, esto es lo que me cuenta de su experiencia en la Apple Store de la gran manzana (por supuesto le pedí permiso para reproducirlo):

Hola! Llegué el jueves de Nueva York y te cuento que nada de Ipad, me quedé con las ganas! Recorri el almacén, me quede con la boca entreabierta, vi demasiada gente y lo compare con la gente que veía en las carnicerías cuando era una niña y vivía en Medellin. Si, demasiada gente queriéndose llevar lo mas fresco y matando la esperanza de los demás. Wow! Lo ultimo en tecnología y en precios; todo sobre las mesas, como para dar y convidar… No te lo niego: recaro y eso mato mi interés. Soy amiga de la tecnología, cuando me favorece en todo sentido, sino me sentiría esclava de ella y ahí es cuando le pierdo todo el gusto. Bueno, mi aventura en Apple terminó comprando una encomienda que no superaba los 35 dólares. Esa fue mi pequeña aventura tecnológica en NY… De todas formas, creo que algun dia tendre el IPOD, el IPAD, el WII, el XBOX, el IPHONE, etc… Cuando lo que haga, ellos me lo faciliten y me hagan divertir mas. Si no, prefiero acostarme en la manga en mi finca, mirar las estrellas y apagar el celular para recobrar la paz y sentirla mientras simplemente respiro.
Un abrazo gigante,
Cata

Cuántas lecciones hay que aprender todavía sobre nuestra relación con la tecnología….

noviembre 10, 2010

Tejedoras de vida (el documental)

Hace más de 10 años, mientras yo partía por primera vez a Europa, mi amigo Roberto Levy partía para Sudamérica con dos mochilas al hombro y con la firme intención de regresar, seis meses después, con material para hacer una serie de documentales sobre la vida cotidiana en los pueblos de América Latina. Me había invitado a esa aventura cuando yo ya había decidido tirar para el norte. Un año después, ya de regreso en México los dos, nos dimos cuenta que teníamos pendiente hacer algo juntos. Decidimos entonces hacer un documental dirigido al alimón  sobre mujeres tejedoras en Guatemala y México. Grabamos el material y, por compromisos de ambos, nunca tuvimos tiempo de editarlo. Años después, él desempolvó las cintas y armó un lindo documental, lleno de humanidad, de ingenuidad y posibilitado por esas mujeres maravillosas que nos abrieron sus casas y vidas. El documental roló por festivales y hasta ganó una mención en uno de ellos. Se ha presentado en diversos foros y espacios. Y así, después de tantos años, por fin convencí a Roberto que “liberarlo” era una buena idea, que podría verlo mucha más gente y quién sabe, quizá hasta le gustaría a más de uno. Por ello, es un honor presentar, en un “estreno mundial en Internet”, mi única incursión en el documental. Y con ello  hago una confesión pública, yo siempre he querido hacer documentales, quién sabe, quizá algún día lo logre. Espero lo disfruten y lo difundan en sus redes. Pego aquí la primera parte y aquí tienen el enlace para la segunda, la tercera y la cuarta. Tiene subtítulos en inglés así que podrán compartirlo también con angloparlantes.

[Vimeo 15476420]

octubre 7, 2010

Breve nota sobre la “Iphoneografía”

Junto con Eric Meyer escribimos un texto que está siendo evaluando para su publicación. En dicho texto, hablamos del iPhone con relación a la trayectoria histórica de la producción fotográfica. Creo que lo retomaré en otra aproximación más “Bourdieuana” de cómo las prácticas fotográficas que utilizan al iPhone están conformando un nuevo subcampo fotográfico, el llamado “Iphoneografía”. Aquí una entrevista para el programa “Inquietos” a uno de sus principales promotores: Sion Fullana (que no sabía que era español). Y como es sólo una nota, pues pongo una foto para ilustrar el post.

After the rain

 

septiembre 27, 2010

Notas para la construcción de una sociología de la fotografía digital

Todo comenzó cuando leí esta nota en El Periódico. Decidí visitar la puesta en escena en la galería àngels y hasta comprar lo que podría denominarse el catálogo de la exposición. Me encontraba  justamente escribiendo el capítulo metodológico de mi tesis (en el que discuto las implicaciones éticas del uso de imágenes) así que no pude más que preguntarme ciertas cosas. Ya se han adelantado algunas reflexiones expuestas en el blog de Elisenda Ardèvol. Curiosamente, alguien “meneó” la noticia y se montó un improvisado debate. Las reflexiones que expongo a continuación son una segunda parte de ese diálogo (imaginario) con el Sr. Fontcuberta pero, sobre todo, el mío con mi objeto de estudio que son las prácticas de fotografía digital.

Sobre la fotografía digital.

A estas alturas resulta reiterativo señalar que las prácticas que utilizan la fotografía digital, además de cumplir con las mismas funciones de la fotografía analógica (argentaria le llamaría Fontcuberta), abren toda una nueva serie de posibilidades en donde los objetos, tiempos, formas y usos de la fotografía han cambiado (cfr. Okabe & Ito, 2003; Manovich, 2003). Incluso, propone el mismo Fontcuberta (2010), cabría preguntarse si seguirla llamando fotografía no es contraproducente. (more…)

agosto 30, 2010

About photography materiality and online/offline liminality

I just came back from the EASA conference in Maynooth, Ireland. Along with Elisenda Ardèvol, we presented our theoretical framework (practice theory) and my research on digital photography practices at the workshop: “The Rewards of Media“, organized by John Postill and Philipp Budka. So far, so good. Interestingly, the best came once the conference was over (not only for the wonderful night with friends at the Market Place, the surprises and then the great pub discussion about the relationship between Catholicism and cultural common features, Thanks Paco!), but because I was able to see and talk with some photographers at the “Peoples Photography Ireland“, a public exhibition of camera club photographers.

Although in my work I haven’t been able to work directly with institutionalized amateur photographers (since actually, what I propose in my dissertation is that flickr is becoming one mayor bridge between photography institutions and a wide range or photographers, from snapshotters to amateurs and professionals), it was very interesting for me to see them in action. I was expecting to find some “Dublin flickr group” exhibiting but it seems that only “old fashion” clubs were participating. Of all the thoughts that came to my mind, there’s one I want to make here.
We have been discussing for ages the problematic relationship between the concepts of online and offline in the Internet Studies. But what was very interesting for me watching the exhibition, was to see how digital (sometimes online) practices had intermingled, in a playful way, with the material and physical exhibition, materiality that, by the way, permeated some of the characteristics of online photo platforms (galleries in flickr, face”book”, etc.).  I’ll show some examples of it with few comments. (more…)

« Página anteriorPágina siguiente »

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.